Con toda probabilidad, el éxito de este sector radica en la diversidad de su espacio. El Tarter propone al cliente un amplio abanico de actividades y pistas para todos el niveles. Predominan las pistas rojas y negras, aún cuando también las hay azules fáciles y una gran zona para debutantes.
Uno de los grandes atractivos del sector es el Snowpark, dónde se dan cita cada fin de semana los mejores freestylers de los Pirineos de freeski y de snowboard. La entrada es libre para los riders con un nivel técnico medio y alto. Pero siempre se puede entrar a mirar y aprender. O si se prefiere, desde la terraza del Fun Food El Tarter se ve perfectamente todo el park.
La oferta de ocio y après-ski de El Tarter tiene nombre propio: la noche. El sector cuenta con algunos de los locales con más ambiente de las noches de invierno.