Es algo más que una línea de mar. Es también el reflejo de una cultura, de un clima suave, de un carácter y un paisaje más íntimo que, asimismo, se abre generoso a quien viene a su encuentro.
En conjunto, la Costa Dorada goza de un clima mediterráneo templado, caracterizado por una atmósfera nítida y un cielo azul intenso como consecuencia, en invierno, del viento del noroeste y, en verano, de la brisa del sudoeste que mantiene un grado de humedad escaso y aleja la niebla.
Los 20 municipios que forman la Costa Dorada abrazan un litoral marino de 216 kilómetros. Las playas de la Costa Dorada son largas y de poca profundidad, sin apenas accidentes orográficos. De arena fina y, al igual que el agua del mar, limpia.
En el interior son fácilmente accesibles lugares y poblaciones de gran interés (como Reus, Valls, Montblanc, Tortosa) y grandes monasterios de fundación medieval: Poblet, Santes Creus y Scala Dei, así como parajes pintorescos por sus paisajes (Prades, Siurana), sierras abruptas con su reserva de caza mayor (Tivissa, Cardó y Ports de Tortosa), y el singular y extenso Delta del Ebro, con su laberinto de acequias y lagunas
El conjunto de la zona cuenta, entre hoteles, campings y apartamentos. con más de 500.000
plazas turísticas, que reciben un promedio anual de 3.500.000 visitantes. La gran oferta de apartamentos en la zona, caracterizan a la Costa Dorada como lugar predilecto del turismo familiar, muy adecuado para niños y personas mayores y propicio a la tranquilidad y al descanso. La Costa Dorada cuenta con diversos balnearios y centros termales donde se ofrecen tratamientos de salud y bienestar según las necesidades de sus clientes.
La cocina de la Costa Dorada es un reflejo mediterráneo, de su gente y de su campo, pero también de su arte y del espíritu de un pueblo. Por eso combinan bien las verduras con las carnes y el pescado, las frutas y el vino, en platos sencillos pero que evocan en el paladar finas sugerencias.
Historia, arte, monumentos, naturaleza, deporte, tradición, gastronomía, alojamiento de calidad….En la Costa Dorada no se acaban nunca las opciones para disfrutar de los momentos de ocio y para descubrir todos sus encantos!. Pero el verdadero patrimonio vivo de la Costa Dorada, lo que pone de manifiesto su carácter y su identidad, es la fiesta. Hay tradiciones que han superado el paso del tiempo, convirtiéndose en fiestas muy participadas y abiertas.